lunes, 19 de julio de 2010

Ensimismadas

Ensimismadas en el antaño lamento de seres y antecesores perdidos y extraviados a lo largo de los años, Las Memorias se recuestan en el caótico cubículo putrefacto de la mente de la ataviada y longeva señorita a esperar a que el cercenamiento general de los recuerdos acabe por completo con cada una de ellas, las pocas que aún quedaban vagando y que vuelven en los sueños extraños de la señora que no recuerda ni apenas su nombre después de la medicación diaria.
Enajenadas, silban bajito ante la falta evidente de algo mejor que hacer, mientras el hedor se propaga y empuja el aire hacia afuera, ahogando, asfixiando, calcinando poco a poco sus roídos cuerpos.
La embestida es inminente. Quedan apenas seis recuerdos que son a estas alturas casi inaccesibles. Madre, Dolor, Hermanita Fallecida, Casa antigua y Gata Flora. La sexta no es más que un pedacito de aquella vieja canción, la que la señora silba y canta a todas horas del día, como una cinta que sigue, que sigue, que sigue, se repite y no termina.
En el asilo apenas la miran con el rabillo del ojo cuando pasa guiada de alguna enfermera que no deja de lamentarse por la pobre señora con la que no hacía mucho tiempo todavía charlaba de apetecibles años de felicidad y colores de primaveras antiguas. Pero allí está ahora la señora, sentada con la mirada perdida en el vuelo de las aves que pasean tranquilas por el patio del asilo. Y allí se mece durante horas, hasta que se hace tarde y la tarde refresca, haciéndole sentir esa imperiosa necesidad de ir a buscar a su mamá, que seguramente está en la cocina preparando la deliciosa cena. Entonces entra, arrastrando despacito los avejentados pies sobre los mosaicos del piso y llama con su voz casi apagada a su mamá en un idioma extraño que nadie en el lugar atina a reconocer. Después una dulce enfermera la lleva a su cuarto y la recuesta.
La joven anciana se duerme plácida entre las sábanas tibias y nunca más despierta. Las Memorias, alegres, festejan su victoria y se duermen para siempre también.

4 comentarios:

  1. Increíble es este retrato que hiciste de la vejez. Me encantó Jessi, y estás escribiendo mucho mejor que en primer año. Voy a seguir leyendote.

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  2. si loco, ponete a postear mas cosas porque enserio que escribis muy bien.a los mejores mejor no los publiques, que a lo mejor despues una editorial te los publica y hasta ganas guita.

    y podes publicarlos como jessica denis, como julio que se robo mi apellido

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  3. Agradezco su positivismo,amigos.Me hacen sentir que valgo mas.
    Lo que no me quedo en claro es a que se refiere peska con lo del tal julio...

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